Ecoturismo en Europa: enamorarse de Bruselas Slow Life / Turismo responsable / Turismo sostenible / Viajes / Viajes Responsables

No hay día que Bruselas no sea noticia. La capital belga es la sede donde se decide el rumbo de la UE, y su distrito institucional, el escenario global donde se apean y posan los primeros líderes europeos: bloques fríos, modernos y funcionales. Pero en este complejo de acero y cristal han encontrado el hogar que ya no encuentran en ninguna parte las abejas, símbolo de regeneración, biodiversidad y equilibrio ecológico. Bruselas desmiente el tópico, y prueba que el motor de Europa puede ser verde.

La capital sostenible

Tras su televisiva fachada gris y burocrática, Bruselas guarda un patrimonio natural e histórico majestuoso. El ritmo acelerado que imprimen los negocios a sus nuevas arterias contrasta con el esplendor de su centro monumental: la arquitectura antigua, el paso de tranvías y bicicletas, y la vitalidad juvenil llenan de color sus calles. En los puestos más altos del Índice de capitales verdes de Europa, Bruselas ocupa el primer lugar en política ambiental. Numerosos jardines y parques como el Leopold o el hermoso Jean Felix Hap animan sus barrios y completan el Anillo Verde de 63 Km que rodea la ciudad. La revolución de los Huertos urbanos devuelve a los vecinos el contacto con la tierra y reverdece aceras, tejados o el margen de vías ferroviarias, como los Jardines participativos de Etterbeek: flores, frutales, plantas aromáticas y verduras ecológicas de uso comunitario o restaurantes Slow food, recuperan el sabor de la Bruselas preindustrial.

Cómo recorrerla

El vehículo rey del norte de Europa es la bicicleta, que goza de preferencia incluso fuera de los carriles habilitados. En 10 años, el desplazamiento en coche en Bruselas se ha reducido del 49% al 32%. De uso cómodo, económico y versátil, ¿qué mayor independencia y libertad que ver una gran ciudad pedaleando a voluntad? La asociación Provelo organiza visitas guiadas por Bruselas a dos ruedas. Hay paseos de más de 3 horas, sencillos y adaptados, con descansos en los puntos de interés según el programa (la arquitectura, los parques, los cafés…). Los tranvías, por su parte, ralentizan el ritmo de la urbe y descongestionan la circulación de forma sostenible, mientras el Ecobus, línea de autocares verdes compuestos de materiales reciclados, conciencia del uso del transporte público con el bajo consumo de su motor.

Alojamientos ecológicos

Equivalente a la Bandera Azul de las playas, la Llave Verde es el certificado mediante el que la FEE garantiza la eficaz gestión ambiental de los alojamientos turísticos. En Bruselas, 13 hoteles están reconocidos con esta distinción, como el céntrico Thon Hotel EU, de 4 estrellas, que inaugurado en 2012 ya contribuye a la reducción de la huella ecológica y a la sensibilización ambiental, probando que modernidad y sostenibilidad van unidos. Ahorro energético por iluminación de bajo consumo o uso de paneles solares, y de agua por empleo de lluvia en el riego de plantas o saneamiento. Para motivar a los clientes, aquellos que renuncian al servicio dejando un cartel verde en la puerta de su habitación, son recompensados con 5 euros de consumo en el bar o donativo a una asociación ecologista. En el jardín hay colmenas que abastecen de miel el desayuno del buffet. Y para quienes en verano prefieran disfrutar del centro al aire libre y a precio módico, Bruselas ofrece también la oportunidad de dormir a cielo abierto en sus Campings urbanos.

Apicultura urbana: la ciudad de las abejas

La Comisión Europea vetó este año tres pesticidas considerados nocivos para las abejas, vitales en la polinización de los ecosistemas. Ante la alarmante reducción de sus colonias en el campo por uso de plaguicidas, los parques y jardines de las ciudades parecen el refugio más seguro. En colaboración con la asociación Apis Bruoc Sella, Bruselas ha desplegado una política para instalar colmenas en sus espacios verdes. Desde las azoteas de los edificios a los jardines de hoteles y parques, Bruselas quiere convertirse en Ciudad de las abejas.

Degustar Bruselas: del Slow Food a la cerveza artesanal Bio

La asociación Karikol, líder del movimiento Slow Food en la capital belga, sensibiliza al público desde Goûter Bruxelles, feria gastronómica anual que difunde sus principios: Buena (para el gusto), Limpia (sin aditivos, orgánica) y Justa (con el medio y el proveedor). Este año ha logrado que 25 restaurantes locales introduzcan en sus menús una degustación Slow Food, que apoyada por la Alta cocina adquiere un prestigioso status. Para quienes vayan con prisa y renieguen de los Fast Food habituales está la alternativa de las Friteries, con sus tradicionales conos de patatas fritas con grasa de buey. Y para regar el paladar, una deliciosa cerveza belga y una visita guiada a la secular Brasserie Cantillón, de producción ecológica. Sus rústicas instalaciones datan del s. XIX, y sus bodegas, repletas de barricas, huelen a vino y a la historia de esta casa artesanal de 1900, con procesos de elaboración naturales y milenarios por fermentación espontánea. Consideradas el champán de Bélgica, la Lambic, la Gueuze, la Faro, Kriek (con guindas) o Rosé de Gambrinus (frambuesas) tienen aromas afrutados, finos y depurados, algunas sin azúcar ni gas. Como ejemplo de calidad, si una Heineken tarda una semana en elaborarse, una Gueuze Cantillón tarda dos años y medio.

Innovando un futuro verde

El impresionante Museo de Ciencias Naturales, el mayor santuario de dinosaurios de Europa, no se aísla tampoco en lo académico y sale a la calle con propuestas sostenibles. Dentro del programa Lugares abiertos, financiado por la Comisión Europea para unir a científicos, ciudadanos y autoridades dando solución eficaz a ciudades europeas con retos urbanísticos, ha coordinado el plan “Ruta de la Biodiversidad” en el Parque Leopold, a los pies del Parlamento Europeo: identificación de fauna y flora local, interés histórico o hábitats de abejas, dando visibilidad a otro proyecto aún más ambicioso: hacer sostenibles los distritos de la ciudad con una mayor gestión del agua y los cauces hidráulicos, tejiendo una Red Verde de zonas ajardinadas y arboladas y una Red Azul de agua canalizada en los Nuevos Ríos Urbanos.

Bruselas prueba su compromiso y activismo con la sostenibilidad, desplegando numerosos proyectos e iniciativas de gran cooperación ciudadana. El corazón de Europa, además de estar a un paso de otras grandes capitales, desborda cultura, naturaleza e historia, desde rincones y callejuelas íntimas a amplísimas avenidas y plazas. Vanguardia, cosmopolitismo y tradición conviven en una ciudad tan encantadora como dinámica y viva. Para descubrir la Bruselas más verde y disponer de toda la información posible es obligado contactar con la Oficina de Turismo de Bélgica: Bruselas y Valonia.


1984. Colaborador de la Fundación Ecoagroturismo. Licenciado en Periodismo y Humanidades, premio nacional Fundación Biodiversidad en Comunicación. Convencido de que la red de transportes y telecomunicaciones reemplaza a la superficie del mundo, eclipsándola, cree que el turismo ha degenerado en un circuito cerrado y contemplativo. Quiere sensibilizar de un cambio de perspectiva, desde la que el mundo vuelva a concebirse por la totalidad de su superficie y la riqueza natural que la puebla, devolviendo al hombre a una escala que lo integre en ella y despierte su pasión por los caminos, más que por coleccionar destinos.

Comentarios

  1. Una belleza de ciudad, me encantaría volver.

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