La crisis económica marca el debate sobre el TURISMO SOSTENIBLE Turismo responsable / Turismo sostenible

Turismo SostenibleAyer tuve la oportunidad de asistir a la jornada ‘Turismo Sostenible en Baleares: cómo aunamos esfuerzos’, en donde se conjugaron diferentes visiones desde el mundo empresarial y público, para exponer su visión sobre el camino a recorrer para alcanzar la sostenibilidad turística, no sólo en Baleares sino en cualquier otro destino. La idea que más se repitió a lo largo de las diferentes ponencias y mesas redondas fue la necesidad de conjugar las vertientes medioambiental, social y económica en torno a la ecología, teniendo en cuenta que no hay que perder de vista la rentabilidad económica que debe tener un sector como el turismo. Un debate que, en tiempos de crisis como el actual, toma la delantera ante cualquier otra cuestión y preocupa por igual a empresarios y dirigente públicos, especialmente los procedentes de las maltrechas arcas municipales. La idea salió por primera vez en el discurso del conseller de medio ambiente del Govern, Gabriel Company, que lanzó una indirecta al ruedo que supongo que todos los allí presentes fuimos capaces de coger al vuelo. La ecología sin rentabilidad económica no es sostenible a largo plazo, vino a decir… e incidió en que en los últimos años se ha confundido en Baleares prohibicionismo con proteccionismo y que eso iba a cambiar, en contra de lo que muchos ecologistas propugnan. Una alusión bastante clara a mi entender ante la polémica creada en las islas por la aprobación por la vía rápida, con la excusa de la catalogación de ‘interés autonómico’, de algunos grandes proyectos hoteleros situados en zonas de cosas o adyacentes a espacios protegidos, como en el Parque Natural d’es Trenc – Salobrar.

Probablemente todos los asistentes a las jornadas estábamos totalmente de acuerdo con estas palabras, si atendemos a que efectivamente la sostenibilidad tiene que atender a su pata económica y debe, en ese sentido, generar una rentabilidad y beneficios para los destinos. La cuestión radica en que esa rentabilidad no puede obtenerse a costa de maximizar el impacto medioambiental de una actividad, ni mucho menos de romper con el equilibrio social o cultural de un destino. Las palabras del conseller quedaron estupendas ante la cámara de televisión de IB3, que por cierto se fue nada más terminar su discurso, pero le faltó explicar mejor sus palabras y no tirar la piedra y esconder la mano. La rentabilidad económica del sector turístico es fundamental y la necesidad de ser más sostenible en el tiempo innegociable, pero no es lo mismo apostar por reactivar el sector de la construcción que optar por otro productos alternativos vinculados con las energías renovables o complementarios al sol y playa, por sólo poner unos ejemplos. Hay determinadas vías que son pan para hoy y hambre para mañana y, por más que pese, una de las consecuencias de la crisis es que las dificultades están haciendo que la rentabilidad se mida a un plazo tan corto que no permite hacer milagros.

Precisamente, a tenor de lo expuesto por algunas de las entidades presentes como Responsible Hotels o Tui Travel, la responsabilidad y sostenibilidad de las empresas o destinos empiezan a ser cuestiones crecientemente valoradas por los clientes. Son datos respaldados estadísticamente en los que ya prácticamente no cabe hablar de tendencias subjetivas. Evidentemente que el precio es un factor de decisión importante en tiempos de crisis, pero a igualdad de condiciones más ‘tradicionales’ como el precio, la ubicación de un establecimiento o el clima de un destino, la apuesta por productos locales, por la gastronomía típica o por la activación económica del destino a través de la contratación de población local son cosas que empiezan a desnivelar la balanza a la hora de la compra de productos turísticos. Ni qué decir que la conservación de los recursos naturales y culturales de un destino bien protegido es otro factor clave con un tremendo poder de atracción y, por lo tanto, de rentabilidad a medio y largo plazo. ¿Merece la pena poner en juego el potencial de los destinos a costa de castillos de naipes que no aseguran nada de antemano? Determinados discursos populistas pueden arraigar hoy en día, pero convendría que el sector turístico público-privado  echase un vistazo atrás para ver que se ha hecho mal, que se ha hecho bien y no cometer los mismos errores del pasado, no vaya a ser que cuando queramos rectificar ya sea demasiado tarde.


Formado en comunicación y turismo, fue en el sector turístico donde precisamente comenzó a apreciar la necesidad de un giro a la hora de viajar y practicar turismo. Considera que un viaje responsable no sólo se reduce a una adecuada práctica medioambiental, sino que debe resumir todas las habilidades que se suponen implícitas a las buenas relaciones personales, aunque no siempre es así. Tal vez resulte paradójico pensar que todo viaje debe convertirse en un intercambio social y cultural, pero... ¿por qué no intentarlo? Con experiencia profesional contrastada en medios de comunicación y en entidades públicas y privadas dentro del sector turístico, es uno de los fundadores de Ecotumismo y lleva la gestión editorial y coordinación de proyectos desde su puesta en marcha en 2009. En esta última etapa de su vida profesional ha adquirido experiencia nacional e internacional en el marco de proyectos vinculados al turismo responsable trabajando como consultor freelance a través de Ecotouristing. Además ha adquirido un notable conocimiento de la realidad actual del sector del turismo rural en España, gracias a su trabajo como responsable de comunicación y coordinación de proyectos con la Fundación Ecoagroturismo. A principios de 2013 se ha incorporado al equipo del portal de turismo temático Turinea para dar soporte en tareas de comunicación y marketing, además de desarrollar el proyecto Rutas turísticas y Paisajes Sonoros. Una innovadora iniciativa para poner en valor una red de rutas turísticas basadas en experiencias sensoriales etnográfico-culturales y ambientales, con la premisa de fomentar un tipo de turismo responsable y sostenible. Se enfatizará el carácter innovador del proyecto a través de herramientas sonoras al servicio de las nuevas tecnologías, que servirán como elemento clave de conservación cultural, como instrumento de promoción y como hilo conductor de las diferentes propuestas.

Opiniones

  1. Totalmente de acuerdo con la afirmación de que «la ecología sin rentabilidad económica no es sostenible a largo plazo». Quizá la forma de aumentar la rentabilidad a la par que fomentar la ecología y la sostenibilidad de los destinos, sea dirigir las campañas publicitarias a concienciar a los consumidores de la importancia de gastar un poquito más en beneficio de la conservación. Y que el consumidor perciba este beneficio, como directo y visible, no sólo como un concepto sin más.

  2. José Luca Says: mayo 9, 2012 at 6:34 pm

    Condicionar la sostenibilidad, es decir, manternernos dentro de los límites biofísicos del planeta a la rentabilidad dentro del sistema capitalista es cerrar los ojos a la realidad: la imposibilidad de sobrevivir como especie sin introducir profundos cambios en nuestro sistema social y económico. Y eso no se puede hacer simplemente concienciando a los consumidores para que eligan los hoteles que ahorren más agua.

    Para los que quieran despertar: http://info.nodo50.org/IMG/article_PDF/Ramon-Fernandez-Duran-La-Quiebra.pdf

  3. […] probablemente esté la salida de la crisis para los más avispados. Hace poco estuve en unas conferencias sobre turismo sostenible en Palma de Mallorca, en las que el tour operador TUI Travel presentó algunos datos sobre tendencias detectadas con […]

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